El Estado no tiene porqué ser aburrido ¡conoce a gov.co!

¿Sabes que es GOV.CO?

¿Sabes que es GOV.CO? Conócelo aquí

9 de abril en los Santanderes: memoria, dignidad y acciones colectivas desde el territorio

Cúcuta, 11 de abril de 2026. En el marco del Día Nacional de la Memoria y la Solidaridad con las Víctimas del Conflicto Armado, en Santander y Norte de Santander se conmemoró el 9 de abril mediante espacios de encuentro comunitario y actos simbólicos, en articulación con el Centro Nacional de Memoria Histórica (CNMH), la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas (Uariv) y organizaciones de víctimas.

En este sentido, uno de los espacios más significativos, liderados por la Estrategia de Territorialización y Transversalización junto con actores del municipio de Tona, Santander, fue una jornada que integró una oferta de servicios sociales, muestra de emprendimientos y ejercicios de memoria colectiva. Este encuentro permitió fortalecer los lazos comunitarios y generar escenarios de escucha activa para las víctimas.

En medio de esta actividad, los testimonios de las y los participantes reflejaron la profundidad de sus memorias vivas y la importancia de estos espacios para la sanación. «Hemos recorrido este río durante 22 años o más y lo que nos llama es a sanarnos, por las pérdidas de nuestros seres queridos», expresó una de las participantes, haciendo referencia al vínculo entre la memoria, el territorio y el proceso de duelo.

Otra participante resaltó el sentido de dignidad que guía la relación con las instituciones: «Cuando las víctimas nos acercamos a las instituciones, es porque pedimos dignidad, no estamos mendigando; merecemos el respeto hoy y siempre». Estas palabras evidencian la necesidad y el reto de seguir fortaleciendo el enfoque de derechos en la atención y acompañamiento institucional en territorios donde hubo conflicto armado. 

En esa medida, ejercicios como la línea de tiempo, que se expuso durante la jornada y para la cual el CNMH contribuyó con algunos datos, contribuyen a dar visibilidad a las iniciativas de las comunidades en torno a la construcción de memoria. 

De igual manera, se compartieron relatos sobre la desaparición forzada, recordando la persistencia de esta problemática y el impacto que ha tenido en las familias de las víctimas. Al respecto, una participante narró la experiencia de la desaparición de su hijo, recordando que la búsqueda y la memoria siguen siendo caminos fundamentales para la verdad, la justicia y la reparación.

Por su parte, en Cúcuta, Norte de Santander, la conmemoración reunió a entidades y organizaciones de víctimas en una eucaristía acompañada de actos simbólicos, en la que la memoria se expresó desde lo espiritual y lo colectivo, reafirmando el compromiso con la no repetición.

Por último, en Bucaramanga, la gestión directa del espacio la coordinó la Dirección Territorial Santander de la Uariv, dando voz a la diversidad sexual y recordando a las personas desaparecidas; además, se contó con una muestra de emprendimientos liderados por las víctimas del conflicto.

 

 

 

 

 

 

En resumen, la conmemoración del 9 de abril en los Santanderes demostró que la memoria no es un acto aislado ni una fecha en el calendario, sino un proceso vivo que se construye desde los territorios, en la voz de las víctimas y con el compromiso institucional para garantizar verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición.